21 febrero, 2018

BAFTA 2018, ALFOMBRA ROJA. Eso no se hace niña.

BAFTA 2018, RED CARPET. Eso no se hace niña.


La época de premios cinematográficos es muy cansada, aún no acabas con uno y ya hay otros tantos para comentar, que si almuerzos, que si fiestas posteriores, lo que no sé es cómo pueden aguantar el ritmo los actores, ¿tomarán Pharmaton complex o algo por el estilo? ¿Serán los maquilladores los que obran el milagro de que todos parezcan tan frescos y descansados? ¿Nunca se les ha preguntado eso?
Parece mentira pero esto ya se acaba, la semana que viene será la entrega de los Oscar, y la maratón de despelleje se acabará hasta el año que viene, por lo menos yo intentaré mantenerme zen el resto del año, que bastante mal karma acumula una en estos dos meses de premios como para no intentar redimirse los otros diez, que a este paso de lombriz come-tierra no me libra nadie.


Este fin de semana se han entregado los premios BAFTA, y una de las consignas para vestirse ha sido hacerlo de negro, apoyando otra vez el movimiento Time's Up nacido en USA.
Claro vistiendo casi todas las asistentes de negro no hay tanto que comentar como en otras ocasiones, pese a eso ha habido algunas webs fashion que hasta que las actrices vistan de negro han criticado, porque al mundo nos gusta ver color en las alfombras rojas, oye, pues qué quieres que te diga, que si hay que ver a todos los asistentes a una gala vestidos de negro cual cucarachas por una buena causa yo no voy a ser quien rechiste.
Pese a que la mayoría de invitados a los BAFTA iban muy correctos, han caído palos para todos, unos merecidos y otros que no sé yo qué han criticado. Por ejemplo, Kate Middelton, que no ha brillado como en otras ocasiones y por eso la han enviado a la lista de peor vestidas ¿en serio? Vamos que puede que el vestido te parezca soso pero con semejantes pedruscos en las orejas y el pechamen no necesitaba un vestido muy espectacular que para eso estaban las joyas.


Vogue UK
La Duquesa de Cambrige vestida de Jenny Packham  
BAFTA 2018

Yo no entiendo muy bien ese doble rasero que se utiliza en casi todos los ámbitos, siguo viendo a Kate la mar de mona con su vestido de gasa, dentro de diez años no me acordaré del modelito, pero eso no quiere decir que vaya mal vestida.
Otra a la que han puesto a caer de un burro ha sido Saoirse Ronan, con su Chanel, y todo por las transparencias de la falda, sin embargo ha habido a otras actrices que justo han alabado por darle un punto atrevido a su vestido con una falda transparente, ¿por qué en ese caso estaba bien y en el de Saoirse no? A mí las faldas así no me convencen mucho, aunque no puedo decir que la chica esté tan mal como para mandarla al rincón de pensar. Centrémonos un poco que hay veces que se nos pierde el norte.


Vogue UK
Saoirse Ronan vestida de Chanel
BAFTA 2018

Dicho esto vamos a los que yo sí que enviaría a los avernos y no dejaría que saliesen de allí. Ja, je, ji, jo, ju -risilla del Profesor Moriarty en los dibujos de Sherlok Holmes-.


Chapa y pintura. El maquillaje de las estrellas.

Que no, que lo siento mucho pero ya que hay estilistas en el mundo no entiendo que alguien me lleve unos pelos como los de tita Helena.

Helena Bonham Carter de Vivienne Westwood.

Vamos a ver, que yo entiendo que esta buena mujer es como nuestra Rossy de Palma, que tienen un sentido propio de la moda y van como les da la gana. Oye, que eso es de elogiar, las pongamos o no en las listas de peor vestidas, el vestir como te pide el cuerpo sin pensar en salir o no salir en no sé qué lista eso lo tendríamos que copiar de ellas.
Dicho esto también diré que a la pobre Helena parece que el peinado se lo ha hecho su peor enemigo. Si es que cada vez que lo veo recuerdo el peinado de la niña de El Grinch.
No me meteré con que lleves un vestido demasiado corto, ni con los zapatos que comienzan a estar tan pasados de moda que son hasta visionarios de los que vendrán, pero ¿ese peinado? No, eso sí que no hay que copiártelo.

Harper's Bazaar UK
Helena Bonham Carter vestida de Vivienne Westwood 
BAFTA 2018
Daily Express
Helena Bonham Carter vestida de Vivienne Westwood 
BAFTA 2018
El Grinch, 2000


El poder de los complementos.

Tan importante es el vestido en cuestión como los zapatos y el bolso, así que para un evento importante cuidad hasta el mínimo detalle, justo ese puede hacer que todo el conjunto chirríe.

Anna Eberstein.

Que vale, que está embarazada y eso siempre es un problema a la hora de elegir vestido, sin embargo el mismo vestido que lleva en largo y ya hubiese ido divina, sin más ornamento, si además de ir con falda corta le pones esos botines pues la cosa pasa de ser una gala a un cenar con las amigas. Yo el chic que algunos decían que tenía esta combinación se lo veo para un look informal, si hablamos de ir de etiqueta, no le veo el chic por ninguna parte.

Vogue UK
Anna Ebersetein, BAFTA 2018

No haré sangre con la chaqueta, que ya sabéis que en los estilismos de gala hay que saber combinarla muy bien para que no quede como a un santo dos pistolas.
Yo para llevar chaquetas prefiero hacerlo a modo traje pantalón, o esmoquin o como queráis llamarlo, como hizo Ruth Wilson. Vale que hace unos años esto en las alfombra rojas era más impactante, sin embargo yo sigo viéndolo muy favorecedor, y terriblemente cómodo.

Vogue UK
Ruth Wilson vestida de Christian Dior
BAFTA 2018


A medias bien, a medias mal.

Una falda demasiado voluminosa, una capa mal puesta, un drapeado que afea, hay detalles que hacen que un mismo estilismo parezca maravilloso si solo ves una parte, y un desastre si lo ves entero.

Natalie Dormer de Elisabeta Ferretti.

El vestido en sí es bonito, y ese volante en el pecho no queda mal, ains pero esa especie de media capa de tul que deja los hombros y el escote al aire y que hace esa especie de gargantilla/capa de superhéroe y esas alas que salen de las sisas. De mirar el vestido he acabado medio mareada.
Si hubiesen dejado el vestido sin la capa y se hubiese puesto un par de buenos pendientes lo único que hubiésemos podido decir era que pecaba de sencilla.

Vogue UK
Natalie Dormer vestida de Alberta Ferretti
BAFTA 2018


El escote de mi vestido.

Hay veces que menos es más, también en los escotes,

Salma Hayek de Gucci.

El vestido en sí es bonito, y le queda bien a la figura de Salma, es de las pocas veces que la veo favorecida y sin embargo hay algo que falla, el escote. Y es que sus pechos parecen querer escaparse volando.
Muchas publicaciones aseguran que pese a que los diseños de Gucci son bonitos -que yo lo siento, pero hay muchos difíciles de ver si no estás metido en esto de lo fashion- Salma consigue vulgarizarlos. ¿Perdona? Lo que le pasa a la pobre Salma es que su marido es dueño de un montón de firmas de lujo y ella tiene que vestir de estas firmas, le sienten bien o mal. Eso y que no tenga una estilista con poco ojo para encontrar los modelos que más pueden favorecer a su silueta.

Puede que el fallo esté en la ropa interior que lleva Salma, que parece que va con push up a todas las alfombras rojas. Otro de los detalles a controlar en los estilismos importantes, tomad nota.

Vogue UK
Salma Hayek vestida de Gucci
BAFTA 2018


Cuestion de silueta.


Vestidos maravillosos que no favorecen a ciertas figuras. Hay que tener claro cuál es nuestra estructura para saber qué nos quedará bien.

Letitia Wright de Gucci.

Comencemos con lo obvio, el vestido es bonito, yo sin dudarlo me lo pondría si tuviese ocasión, pero a Letitia no acaba de quedarle bien. Con este vestido Letitia parece tener una silueta triángulo invertido, y los tirantes no son lo suficientemente anchos como para que los hombros parezcan más estrechos compensando, así, la silueta. Además, con el cinturón negro que se confunde con el vestido no acentúa la cintura por lo que la sensación de triángulo invertido es mayor.

No va mal vestida, que conste, simplemente que el estilismo podría haber favorecido más a la silueta de Letitia con un par de modificaciones muy simples, unos tirantes en negro un poco más anchos y un cinturón con una fila de pedrería como la de los tirantes que acentuase más la cintura.

Vogue UK
Letitia Wright vestida de Gucci
BAFTA 2018


Haley Bennett de Chloe.

Es posible que sea el ángulo de la fotografía, no quiero crucificar a nadie, sin embargo es que veo a la pobre Haley y no le encuentro la cintura por ningún sitio, y es que creo que los parches laterales que tiene el vestido no favorecen nada porque hacen que la cintura parezca más ancha. En principio tener una zona central de un color más claro, en este caso dorado, y parches laterales de un color oscuro, en este caso negro o negro con algo de dorado, afina la silueta porque el ojo se centra más en la zona clara, sin embargo como hay ese maremagnum de trozo de tela que confluyen en la cintura hace que la zona cobre una relevancia poco favorecedora.
Un apunte, ese bolso para una alfombra roja no es nada aconsejable, en este caso no aporta nada interesante, es como el bolso que llevarías a una cena con amigas donde solo necesitas un móvil, las llaves y la tarjeta de crédito.




Vogue UK
Haley Bennett vestida de Chloe
BAFTA 2018



No, no, y mil veces no.

Por muy buen karma que quieras tener, hay modelitos que deberían reencarnarse en rocas metafóricas y nunca más volver a la rueda del darma.

Allison Hanney de Bihu Mahapatra.

Que nadie me pregunte, que a este diseñador no lo tengo yo controlado que igual es tan conspicuo que escapa a mi radar, sin embargo si hace cosas como la que ha llevado Allison creo que seguirá estando fuera de mi interés.
Siendo buenas, el vestido en sí podría salvarse, no es el que más favorece a Allison, sin embargo está bien, pero esas mangas/alas... Yo, hace unas temporadas, predije que volverían a llevarse las mañanitas, mini-capas y demás fauna, no iba tan desencaminada cuando este invierno todos enloquecieron con las mangas amarillas de Clavin Klein, pero de ahí a esto... es que tengas la silueta que tengas esto no favorece, que parece que vas a salir a volar cual Batman de pacotilla.
Repelús me da de imaginarlo.

Vogue UK
Allison Hanney vestida de Bibhu Mohapatra
BAFTA 2018


Anya Taylor-Joy de Dolce & Gabanna.

Que digo yo que si quieres ponerte una corona de Dolce & Gabanna, póntela con un vestido negro liso, sin más y así le das protagonismo a la corona, que bastante personalidad da al estilismo, si además le pones transparencias por todas partes la cosa ya es difícil de llevar y ver.
De todas formas todo tendría un pase si la falda tuviese las transparencias al revés, es decir, que la parte opaca fuese la de las caderas y la parte transparente con flores fuese la de los pies, igual así hubiese empastado todo mejor, es que hay demasiados cortes en poco espacio, el bordado del cuerpo, el culote, las flores, ufff es que así no vamos bien Anya.

Vogue UK
Anya Taylor-Joy vestida de Dolce & Gabanna
BAFTA 2018



Mañana más fashionismo de pueblo pequeño.


08 febrero, 2018

BOTAS, BOTINES, ZAPATOS Y ZAPATITOS BLANCOS. Tendencias Complementos SS 2018

BOTINES Y ZAPATOS BLANCOS. Tendencias Complementos SS 2018.

Bueno, tendencia, lo que se dice tendencia, no sabría yo si llamarlo así. Vamos a ser sinceras, que esto hace más años que la tana que van diciendo que se lleva, y va y vuelve como un yoyo.

Collage Vintage
New York fashion week, sept 2017

Una que tiene unos años, y que siempre ha sido un poco especialita con esto del vestir, recuerdo que de pequeña tenía una norma mía propia, y que nadie me pregunte de dónde me la saqué, que era que los zapatos blancos y marrón claro eran para el verano, y los oscuros, ya fuesen negros, marrón chocolate, o azul marino, eran para el invierno, y no había nadie que me sacase de ahí. Supongo que por eso cuando hace unos cuantos años todo el mundo se escandalizaba porque Sarah Jessica Parker llevaba unos salones blancos a un evento yo no le veía más problema que si le quedaban bien al vestido o no, y si la punta tan afilada podría volver a gustarme o no.
Como casi todo en estos últimos años, resurge o se hunde como el Guadiana, a ratos es moda, a ratos ya no.

Bekia
Sarah Jessica Parker en la presentación
de su película "I don't know how she does it" en Moscú, 2011

Collage Vintage
Paris fashion week, marzo 2017

Lo curioso del caso es que este invierno me encontré en la revista Glamour -desde que participé en el concurso aquel que regalaban unos pendientes me envían actualizaciones de la revista al mail-, afirmaban que los botines blancos eran una plaga en las semanas de la moda.
Ni corta ni perezosa me fui mirando las fotografías de street style de revistas y blogs, y fui desgranando que es cierto que había un montón de conspicuas con zapatos, botas y botines blancos, sin embargo también me di cuenta de otra cosa, que cuando quieres ver una tendencia al final la encuentras.

Collage Vintage
Alta Costura Paris, julio 2017

¿Qué quiero decir? Que las semanas de la moda están tan llenas de gente, unas con una percepción propia de cómo llevar la ropa, otra con espíritu rebelde, otra con ganas de destacar y de demostrar que saben de moda y que van a la última, y entre todo ese barullo de gente vas a encontrar de todo, así que si buscas ratificar que se llevan las plumas, pues lo más seguro es que encuentre quien las lleve, si quieres demostrar que se llevan las medias de colores, pues encontrarás a alguien que las lleves, y así con casi todo. Al final el que mejor toma el pulso a lo que lleva la gente de pie de calle es Zara, eso sí, hay veces que no ayuda a predecir que se llevará, pero con un ojo un poco avispado hasta para eso sirve.
Por ese motivo he ido a la nueva temporada, para ver si es tan fuerte esta tendencia. 

Bailarinas destalonadas con volante, Sfera 25,99 €
Blucher flatform, Zara 29,95 €
Salón destalonado cuña, Zara 29,95 €
Mule napa cinta, Uterqüe 89 €
Botín punta, Sfera 35,99 €

Zapatos planos piel, Mango 39,99 €
Sandalias cruzadas piel, Mango 59,99 €
Zapato piel tacón, 49,99 €
Botines piel tacón metalizado, Violeta 69,99 €
Botín piel cowboy, Mango 79,99 €
Zapatos tacón textura, Mango 39,99 €
Zapato piel tachuelas, Violeta 49,99 €


Claro, yo me pregunto ¿de verdad hay tendencia o nos la venden?

Lo que está claro es que hay gente que lleva los zapatos blancos, ya sea invierno o verano, y como en todo hay quien sabe llevarlos con maestría y quien hace que parezcan salidos de la tienda de los horrores. Vamos que acabamos donde empezamos siempre, que si te gustan y si te ves favorecida, no hay tendencia que valga, que al final a los que no van como el resto los llaman visionarios.

Collage Vintage
London fashion week, feb 2017

Os dejo con algo más de street style por si os animáis a probar esto de los zapatos blancos. Por cierto, si os hacéis con un par contadme si ha suscitado tanto revuelo en vuestro círculo como en las webs de moda.

Por ahora esto es todo lo que da de sí este tema, el próximo día más. 


Street style.


Collage Vintage
Milan fashion week, feb 2017

Collage Vintage
Paris fashion week, marzo 2017

Collage Vintage
New York fashion week, sept 2017 

Collage Vintage
New York fashion week, sept 2017

Collage Vintage
Alta Costura Paris, enero 2017

Collage Vintage
Alta Costura Paris, enero 2017

Collage Vintage
Alta Costura Paris, enero 2017

Collage Vintage
London fashion week, feb 2017

Collage Vintage
London fashion week, sept  2017

Collage Vintage
Milan fashion week, feb 2017

Collage Vintage
New York fashion week, sept 2017

Collage Vintage
Alta Costura Paris, enero 2017


Collage Vintage
London fashion week, sept 2017

Collage Vintage
New York fashion week, sept 2017

Collage Vintage
London fashion week, feb 2017

Collage Vintage
London fashion week, feb 2017

Collage Vintage
London fashion week, feb 2017

Harper's Bazaar
Paris fashion week, oct 2017

Harper's Bazaar
Paris fashion week, oct 2017

Collage Vintage
London fashion week, feb 2017

Harper's Bazaar
New York fashion week, sept 2017


06 febrero, 2018

GOYA 2018, LA ALFOMBRA ROJA. Eso no se hace niña.

PREMIOS GOYA 2018, ALFOMBRA ROJA. Eso no se hace niña.


Que no llego, que no llego, que no llego.
Supongo que estaréis hartas de oír hablar de los modelitos de los Goya, pero seguro que ninguna crónica es tan conspicua y fantástica como la mía.
Este año me vi la entrega de los premios en directo, cosas de no salir los sábados, y bueno, no me meteré en qué me parecieron las actuaciones de Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla, y es que a mí el humor absurdo hay veces que me cuesta la vida pillarlo.
Me gustó mucho la reflexión de La Terremoto de Alcorcón, en su casa Pepa Charro, sobre la diferencia de preguntas que les hacen en la alfombra roja a los hombres y a las mujeres, supongo que me gustó tanto porque la hice en el blog -Golden Globes 2017, Oscar 2016 . Además el esmoquin que llevaba le quedaba genial.


RTVE

Supongo que alguna dirbá “Missy, guapa, que mucho decir que tenemos que criticar también los modelitos de los hombres pero este año no hay ninguno en tu sección, ¿es que todos iban bien?” Ni pensarlo, no todos iban bien, corbatas negras sobre camisas negras, va de retro, pantalones largos que hacen bolsas, va de retro, estilismos de cafetería en una alfombra roja, va de retro, Morgan Freeman con una gorra de beisbol en una entrega de premios, uff podría seguir con más atentados estilísticos perpetrados por actores en las últimas alfombras rojas, sin embargo no me da la vida para tanto descalabro, y por este año dejo a los hombres aparcados, no por que vayan todos impolutos, por que no tengo tiempo de hacerles la crítica constructiva como se merecen.

Dicho esto vamos a lo que vamos, un poco de despelleje sano para amenizar la semana.


Chapa y pintura. El maquillaje de las estrellas.

Peinados viejunos, rostros tristes por el maquillaje, si se puede ir con un estilismo de belleza natural, y no parecer medio muerta, o ir con un moño italiano y no parecer la tía Eufrasia. Estilistas del mundo, cuidado con este punto, y recordad que un labio rojo, o en su defecto rosa, alegra que es una maravilla.

Belen Rueda de CH Carolina Herrera.

Yo miro el vestido y lo veo bonito, me recuerda un poco el Oscar de la Renta que le regala Alexandr Petrovsky a Carrie Bradshaw, y aunque me gustaba más el Oscar de la Renta no puedo decir que este no sea bonito, sin embargo ese peinado, esa mecha cayendo al más puro estilo principio de siglo XXI -recuerdo que cuando una amiga mía se caso le dejaron el peinado de novia todo lleno de mechas colganderas embadurnadas de gomina que aquello parecían barbas de pastor de los bosques gallegos, tanta tirria le cogí que las odio-, y de frente aún tiene un pase, si vemos el peinado de perfil, es que no encuentro que quede bonito ni elegante.
A ver, mi consejo de ir por casa es, busca en los peinados de Diane Kruger, esa mujer los ha llevado casi todos, hasta las mechas colganderas las lleva bien hechas, así que sacad inspiración de ella, y Belén, no quiero volver a verte en esta sección que parece que eres una perpetua, y no quiero eso para ti.

Vogue 
Belén Rueda vestida de CH arolina Herrera
Goya 2018



S Moda
Belén Rueda vestida de CH Carolina Herrera
Goya 2018


Algo me chirria y no se que es.

¿Será el peinado? No, no es el color del vestido. Y si son las transparencias. Algo es pero ese estilismo no funciona.

Monica Cruz de Ruben Hernandez Costura.

Es que no estoy segura si el peinado es lo que falla, son las transparencias del escote, es que el vestido hace que Mónica parezca una columna, si es que el vestido no me gusta y punto. No sé qué pasa en este look que hace que mi cara adquiera la mueca de Miranda Pristly.
¿Os pasa a vosotras también?

S Moda
Mónica Cruz vestida de Rubén Hernández Costura
Goya 2018


Los embarazos de las estrellas.

Hay veces que no es culpa del embarazo, es que el vestido no funciona y ya está.

Cristina Brondo de Jose Maria Peiro.

No me enseñaré con Cristina, que lo de llevar bombo e ir divina hay veces que es complicado, que todas no podemos estar como algunas modelos que hasta antes de parir no se les nota más que la aceituna del martini, sin embargo yo ese moño, esas transparencias, esas plataformas, como que no las veo, a parte del embarazo, es que el vestido no lo veo, puede ser que el tampantojo del forro color carne hay que hacerlo mejor para que quede bien, no estoy segura.
Eso sí, de cara la veo guapísima, lo que es del César, es del César.

S Moda
Cristina Brondo vestida de José María Peiró
Goya 2018


A medias bien, a medias mal.

Modelos que se salvarían si únicamente mirásemos la mitad, ay pero si vemos la foto de cuerpo entero.... ufff

Cristina Cifuentes de Modesto Lomba.

El rojo queda bien a casi todo el mundo, y a Cristina este rojo le queda de fábula, y lo sabe, supongo que por eso le lleva tanto. Dicho esto también tengo que decir que esa torera era innecesaria, o por lo menos, esas mangas -que parece ser que se llaman mangas filipinas-. La falda ya tiene presencia, con volumen, no hace falta que carguemos de esa forma el estilismo, algo más sencillo hubiese casado mucho mejor con la falda.

S Moda 
Cristina Cifuentes vestida de Modesto Lomba
Goya 2018


El escote de mi vestido.

Escotes infinitos que no favorecen el pecho, aberturas por todos los costados que no hacen del estilismo algo más interesante. Es mejor un punto que tanta distracción.

Antonia San Juan de Juana Martin.

Mucha piel, el vestido de Antonia deja ver mucha piel. Puede que sea algo puritana, pero yo me hubiese conformado con enseñar en el escote, y hubiese dejado los laterales y la abertura de la falda para otro modelo.
Y es que la cosa es que el escote le queda bien, y veo a Antonia guapa, sin embargo tanta pierna, tantas costillas, tanta lentejuela, creo que son demasiados puntos de atención.
Además yo le hubiese recomendado otros zapatos, esos mejor no llevarlos en un estilismo en el que el zapato tenga tanta importancia como con esa raja.

S Moda 
Antonia San Juan vestida de Juana Martín
Goya 2018


Maria Botto de Elisabetta Franchi.

Otra que calza igual que Antonia. Abertura por arriba o por abajo, pero no por todos lados, centrémonos. Es posible que tanto el color como el tejido no ayuden mucho a sofisticar el vestido.
Sigo viendo que esos zapatos mejor dejarlos en casa.

S Moda 
María Botto vestida de Elisabetta Franchi
Goya 2018


Nawja Nimri de Dior.

Con lo que me gusta a mí Dior, mi reino por un Dior, y viene Nawja y me desinfla el deseo.
Es que el escote y el corte del vestido hace que el torso de Nawja parezca muy corto, o que tiene los pechos caídos, y no veo que vaya todo lo espectacular que podría ir con lo fantástica que supongo que es.
Además ese flequillo y ese color de pelo me chirrían un poco, aunque pueden ser cosas mías.

S Moda 
Nawja Nimri vestida de Dior
Goya 2018

El vestido de Aura Garrido al no tener los panes transparentes de los costados alargan más su silueta y se ve más favorecida.

S Moda 
Aura Garrido vestida de Roberto Cavalli
Goya 2018


No, no, no, y mil veces no.

Estilismo que mejor dejarlos en el olvido.

Laia Marull de Lydia Delgado.

Es que no sé muy bien cómo mejorar este vestido. Digo yo que en la modelo quedaría espectacular, aunque no lo tengo yo muy claro, pero es que tanta decoración color salmón me ha dejado estupefacta.
La decoración del cuello que me recuerda a esos collares que intentaban ser de nativos norteamericanos, esas lenguas slamón del pecho, esas ondas salmón de las caderas, esas flores salmón en los lados de las rodillas ¿hacían falta? Que digo yo que con un cuerpo un poco más ajustado, que no se quedase abullonado en la cintura, y con una flor en un lado de la parte superior, y otra en la parte inferior hubiese ido mucho más favorecida.

S Moda 
Laia Marull vestida de Lydia Delgado
Goya 2018


Ruth Gabriel de Esther Noriega.

Es que a esta chica le ha mirado un tuerto, mira que cada dos por tres la saco en esta sección. El escote le quedaba bien, y aunque a mí me gustan los labios un poco más jugosos no puedo meterme con su maquillaje, pero del resto solo se salva el clutch.
El vestido no ajusta bien en el pecho, el fajín hace que su torso parezca más ancho y distrae mucho, la falda agranda opticamente la zona, y las flores del bajo son la gota que acaba de distraer.
Además ese brazalete en espiral no hace nada ahí, yo sé que intentar dar el campanazo que dio Macarena García en los Goya de 2013 llevando el reloj Serpenti de 6 vueltas de Bulgari es muy tentador, pero es que cuando no se puede, pues no se puede.

S Moda 
Ruth Gabriel vestida de Esther Noriega
Goya 2018


Ursula Corbero de Teresa Helbig

¿Por qué te haces la permanente para los Goya? Ains si es que parece mi madre cuando iba a la peluquería y la peluquera se empeñaba en peinarla después de cortarle el pelo -en cuanto llegaba a casa si iba a la ducha para deshacer el desatino-.
El vestido igual en otra persona funcionaría, pero ese color verde militar, esas cadenas, no, no y no que las cadenas pueden quedar muy bien, ahí tenemos a Jessica Biel con su Kaufmanfranco en los Oscar de 2017, pero lejos de darte ese punto de decadencia glamourosa me ha dejado, a mí, con el sabor de un vestido que no favorece a tu silueta y que hace que parezca de hace mucho tiempo.

S Moda 
Úrsula Corberó vestida de Teresa Helbig
Goya 2018


Rossy de Palma de Azzedine Alaia.

Si yo pudiese tener un Alaïa también querría lucirlo, sin embargo es que ese no te favorecía Rossy, que yo te defiendo con tu Palomo Spain de los premios Feroz, pero esto no se puede defender.
Y ese tocado de plumas negras, Rossy que parecías la gallina Caponata de funeral. Si no favorece, no favorece. 

S Moda 
Rossy de Palma vestida de Azzedine Alaïa
Goya 2018



Al final de todo esto con lo único que nos tenemos que quedar son con las risas, y sabiendo que en todas las casas cuecen habas aunque sean en calderos de oro. Un desliz estilísitico lo tiene cualquiera incluso las conspicuas, aunque, oye, si ellas se ven guapas y van a gusto, aquí paz y mañana gloria.